Reseña: "La voz de las espadas" de Joe Abercrombie.

Este es el título de la primera parte de la triología de La Primera Ley. No puedo negar que es un libro muy popular y leído del género fantástico, por lo que he dudado sobre escribir esta reseña o no. Al final me he decantado por hacerlo y contaros mis impresiones personales.

La sinopsis es la siguiente:

El inquisidor Glokta, convertido en un cínico tullido tras su paso por las cárceles de los enemigos de la Unión, es ahora a su vez un eficaz torturador capaz de extraer cualquier información de un criminal o de quien decidan sus superiores…

El capitán Jezal dan Luthar no ha hecho en su vida nada más peligroso que desplumar a sus amigos jugando a las cartas y soñar con la gloria de vencer en el certamen de esgrima. Pero se está fraguando una guerra, y en los campos de batalla del Norte la lucha se rige por normas mucho más sangrientas…

Logen Nuevededos, infame bárbaro de pasado sangriento, acaba de perder a sus amigos y está decidido a abandonar sus tierras y dirigirse al sur, pero los espíritus le advierten que le busca un Mago de los Viejos Tiempos…

Yomare vía Pixabay

Lo primero que hay que destacar es que es un libro de fantasía, concretamente grimdark. El mundo es cruel, hay sangre y fuego y amenazas constantes a sus protagonistas. De hecho, uno de los guerreros no para de repetir “sigo vivo” a lo largo de la trama, ya que está en constante amenaza de muerte por múltiples causas. Me parece haber leído que habían encuadrado este libro en literatura juvenil. Me extraña mucho porque aunque la violencia no es 100% explícita, si hay muchas escenas donde se muestra claramente o donde la insinuación es tan potente que es imposible no imaginar el fotograma final.

Lo que más me ha gustado de este libro han sido sus personajes. Son completos, bien construidos y creíbles. Nadie es bueno ni malo del todo, hay una gran escala de grises en la que se mueven. Me he dejado llevar por ellos en muchas ocasiones, empatizando y odiándolos por igual. Ha sido un proceso muy reconfortante. Hay un capítulo hacia el final donde dos personajes convergen que ha hecho mis delicias a la hora de ver como sus carácteres son increíblemente verídicos.

Si tuviera que criticar algo, es que la historia es enimentemente masculina. Aunque hay dos personajes fuerte, Ardee y Ferro, que no se dejan pisotear por nada del mundo, por ahora, en este primer tomo, no han tomado un papel preponderante. Aunque claro está, se intuye que sus roles serán más importantes en el futuro de la historia. Habrá que estar a lo que cuenten los dos otros libros para saber su destino.

Recientemente, Abercrombie declaró que lo que más le gusta escribir son los diálogos, porque nunca son iguales. Decía, las escenas de lucha siempre son iguales, no así los diálogos entre los distintos personajes. Podéis ver la entrevista que le hizo Javier Miró aquí. No sé si es por ello, pero realmente el resultado es asombroso. Los diálogos de los personajes muestran claramente quienes son y dejan de ser, a pesar de la posible ocultación de sus verdaderas intenciones.

En definitiva, es un libro completamente recomendable si te gusta la fantasía no heroica e incluso si quieres atreverte a leer una historia que, aun fantástica, tiene los pies en la tierra y raíces en lo mundano.

¿Habéis leído esta historia? Buenas tintas.

Libros leídos y libros deseados: resumen a fin de año.

Ahora que se acaba el 2019, toca hacer recuento de todos los libros leídos y los que me hubiera gustado leer.

Y sí, lo comparto con vosotras personitas porque me apetece y porque es bueno hacer balance en estas fechas. Sobra decir que es mi humilde opinión y que solo lo comparto como comparto el placer de la lectura.

Comenzaré destacando alguno de los que he leído que me gustaría compartir. No son muchos, pero he estado a mil cosas ordenando mi cabeza y no soy ninguna booktouber de más de 100 libros al año. Además, he dedicado también tiempo a reencontrarme con la vieja lista de pendientes.

  • “El cuento de la criada” de Margaret Antwood. El año que salió la segunda parte, “Los Testamentos”, yo me aventuré con el primero. Creo que poco puedo aportar al respecto, pero sí hablaros de mi reseña particular.
  • “99 huesos para 77 brujas” de Andrea Prieto Pérez. Llevaba tiempo oyendo como la fantasía y el folclore se habían mezclado en los últimos tiempos. Me parece precioso el mundo que crea, en una fantasía distópica de su Galicia natal. Si bien la historia no tiene todo el tirón que la fantasía. Espero hacer una reseña en cuanto pueda de este libro. Sí, también en esta línea de fantasía y floclore llegó a mis manos “En mundo encantado en Castilla y León” y oye, una joya.
  • “Galveaias “ de Peixoto era un pendiente que encaja de manera perfecta en la categoría de fantasía suave, insólita, apta para realistas.
  • Tuve el honor de leer “Ayúdame a Salir” de Laura Mars, en primicia (fuí lectora beta). El realismo y la ciencia ficción se mezclan en esta historia que te engancha. Espero que salga adelante su proyecto pronto.
  • Descubrí la revista Tantrum, que lamentablemente para las máquinas, ojalá sea sola una pausa. Es muy triste que los proyectos a veces no puedan salir adelante porque simplemente los motores no dan para más.

¿Qué libros me he quedado con muchas ganas de leer?

  • “Un dios de paredes hambrientas” de Garrett Cook, porque me parece tan brutal como diferente a lo que he leído.
  • “Lectura fácil” de Cristina Morales, antes de ser premio, me olía que ese libro traía tela y tenía madera. Espero que las expectativas no sean demasiado altas.
  • “El arcano y el jilguero” de Ferrán Valera, porque creo que me gustarán el tipo de personajes que se plantean.
  • “Voz” de Cristina Dalcher. Y sí, culpo a las chicas de La Nave Invisible. Una distopía que parece revolver: ¿y si las mujeres solo tuviesen permitido hablar con 100 palabras al día (y si no descarga eléctrica al canto)?
  • “Los feladores” de Paul Delvaux, porque no conocía la faceta de escritor de este misterioso artista.
  • Cualquiera de Mariana Enríquez que, ejem, ahora parece haberse revalorizado.
  • Etc. es el mejor resumen (como buen drama lector): “Siete miedos”, “El abecedario de la pólvora”, “El ala izquierda: cegador”,…

¿Vosotras personitas, se os han quedado muchos pendientes? ¿Habéis leído alguno de estos libros?

Buenas tintas y buenas lecturas.

Mi primer año del NaNoWriMo. Terminar el 2019 con carrerilla (literaria).

Una parte de la culpa de mi ausencia durante estos días ha sido el proyecto del NaNoWrimo. He estado subiendo los avances como he podido a las redes sociales y compartido unos pasitos. Por si aún no lo sabéis, quizás es mejor parar el carro y comenzar con qué es el NaNoWriMo.

El NaNoWriMo es un reto literario para escribir una novela durante el mes de noviembre, de 50.000 palabras.

Tal vez esto os suene muy técnico pero en definitiva se trata de dar rienda suelta a la creatividad y crear un nuevo proyecto en el tiempo récord de un mes. Para ello, es necesario un mínimo de planificación y tener una idea clara en la cabeza, aunque después pueda cambiar.

No os voy a engañar, me he quedado en 45450 palabras, así en cifra redonda. Esto quiere decir, una novela mediana no demasiado larga. Mi historia se acabó en ese punto, sin perjuicio de que pueda avanzar con otros retoques e incrementar el grueso del texto. Gran parte ha sido gracias al apoyo del grupo de escritores que nos hemos juntado y hablado de cabras, además de escritura (nuestras recompensas eran así de raras). Era la primera vez que participaba en este reto y sin duda me ha gustado mucho la idea. No me imaginaba pasar con tanta fluidez de los microcuentos a la novela. He podido dar ese impulso gracias a la emoción por llegar a la meta.

Mi proyecto, bautizado como proyecto bitácora, es una novela sobre la emigración, las mujeres y el desarraigo. Está narrada en dos países europeos y cuenta la historia de quien quiere vivir y sobrevivir, de lo que se quiere, de lo que se deja y de la búsqueda de un sitio propio. Narrado en primera persona, son tres las mujeres que actúan como piedra angular de la narración. Como veis, esta vez me he decantado por una historia más realista porque tenía muchas ganas de contarla. Es sin duda uno de los proyectos narrativos con los que más estoy sangrando tinta, del alma literaria y del corazón.

El Proyecto Bitácora sufrirá de un proceso de maduración para que pueda enseñároslo en la mejor forma posible.

Tengo proyectos en mente, aunque de momento serán relatos e irán en una línea más de fantasía, distopía y asociados. Aunque me gusta alternar y qué mejor herramienta para ello que los relatos. El Proyecto Cajas sigue madurando, lentamente, no me olvido de él. Se avecina un año nuevo con muchos cambios para mí y, a pesar de tratar de dar lo mejor en cada momento, tengo unos límites de capacidad. En resumen: en los próximos meses, lápiz en mano sí, escribir como una loca no.

Muchas gracias por leerme y os escucho y leo todos los comentarios.

Reseña de “El cuento de la criada”, de Margaret Antwood.

Hoy hablamos de la distopía de Margaret Antwood, en boca de todos.

Con la llegada de la serie de Netflix y la segunda parte de la historia, “Los testamentos”, parece que nadie quiere olvidarse de este libro. ¿Pero qué hace especial a este libro?

Aunque quizás deberíamos empezar por el principio. La historia está narrada en primera persona. Nuestra protagonista vive en un mundo futuro en el que lejos de haberse producido un progreso, es amenazante, contaminado y en guerra. El puritanismo religioso ha hecho mella de manera profunda de manera que cada persona tiene un estamento en la sociedad: chóferes, guardias, cocineras,… y sobretodo criadoras, como nuestra protagonista. O más bien, vientres gestantes. En un mundo donde muchos son infértiles, las mujeres que pueden quedarse embarazas están destinadas y marcadas (de rojo) para ello. No hay libertad de prensa, de movimiento ni derechos para las mujeres. Hay miles de comentarios sobre el libro. ¿Dónde está la magia de esta historia?

La clave que hace mágica esta historia es la combinación de dos elementos: una historia cuidada al milímetro y una poesía visual insertada en el texto.

Soy una apasionada de los colores, no lo puedo negar, cada tono tiene su simbolismo. En el cine, esto es muy fácil, fijémonos en la serie Dark y el uso del color amarillo (sí, tiene un motivo importante en la trama y en cada fotograma específico). Causar este efecto en la literatura es difícil, pero las pinceladas son precisas.

El libro es un constante cambio de presente a pasado, mezclándose exquisitamente en un cóctel de analepsis. Cada dato es revelado en el momento oportuno, sin parecer forzados o incoherentes en ningún momento.

La protagonista es humana y lo que la hace inolvidable es que no es en ningún momento una heroína. Es una persona como cualquiera de la media, lo cual es muy importante a la hora de contar una historia como esta.

Pese haberse escrito, en los años 80, Antwood recrea un planteamiento completamente actual sobre la religión, sociedad y fundamentalismo.

¿Realmente esto podría pasar? El planteamiento de los años ochenta se nos antoja actual y completamente presente. Seguimos sintiendo la misma cercanía y nos hace plantearnos diversas cuestiones. ¿Puede ocurrir un cambio de Estado tan drástico? ¿Pueden perder las libertades las mujeres así, de un día para otro? ¿Seríamos capaces de utilizar a las mujeres como simples incubadoras?

Las reflexiones filosóficas derivadas son de lo más interesante. En mi opinión, hay una amarga certeza. Solo por hablar del tema de las féminas, ¿las mujeres perdiendo derechos en un plis? Miremos un poco hacia oriente y… la historia ya nos ha dicho que sí. La distopía es inquietante porque es realista.

Voy a hacer un recopilatorio de citas a continuación. Este es un aviso de SPOILERS, no quiero destripar nada a nadie sin querer (aún siendo pequeñitos).

Este es mi diario de lectura.

Aquí os presento algunas citas de lo más interesante:

“No consumir, no desear. Si no consumo, ¿por qué a pesar de ello deseo?”

“(…) un color carmesí más oscuro cerca del tallo, como si lo hubieran herido y hubiesen comenzado a cicatrizar.”

“A veces destellos de normalidad me atacan inesperadamente, como si me tendieran una emboscada.”

“Recuerdo las fotos (…), encerradas en un marco y a salvo.”

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Nadie decía cuando.”

“Probablemente no necesitaba azúcar, pero era lo único que podíamos robar. Para regalárselo.”

“Aquello que no conozcáis, no os tentará.”

“Incluso puedes hacer un cielo para ellos. Para eso te necesitamos. El infierno podemos hacerlo nosotros mismos.”

La muerte en la literatura

Noviembre es el día de los muertos. Pasada la resaca del Día de todos los santos y Halloween, podemos hablar de la muerte. Por que es un elemento tan inherente a la vida como lo es la vida en sí. Una vez escuché al poeta Antonio Gamoneda decir: “La vida tiene sentido porque existe la muerte”. Y es verdad que hablamos de un ciclo de comienzo y final. No os voy a engañar, siento una afición por lo romántico (del Romanticismo, no de los corazones).

Al grano, ¿cómo aborda la literatura la muerte?

Creo que deberíamos comenzar diciendo más bien cómo abordan las personas la muerte. Desde el comienzo de los andares humanos, ha sido un acontecimiento inevitable y tratado de diferentes maneras.

La literatura ha recogido esa visión de la muerte derivada del devenir histórico de la humanidad y las culturas. Por lo que, lo que vamos a hablar es sobre una teorización de la muerte como ente propio en las novelas y otras obras literarias a lo largo del tiempo.

Estos artículos los he recogido como esclarecedores o interesantes a la hora de abordar la muerte en la literatura.

Espero que disfrutéis de la selección:

  • Las diferentes aproximaciones de Mètode. He de confesar que este artículo es uno de los que mas me ha gustado. Porque va más allá tiene un abordaje poético. Va más alla de los conceptos llanos y mundanos para elevarlo a lo trascendente (o bueno, así lo hicieron los escritores).
  • Hablemos de los siglos XIX y XX: Este artículo de Anabel Sáiz Ripoll aborda este periodo específico. Como bien destaca, cuando se habla de muerte inevitablemente van ligados indisolublemente otros conceptos o subtemas.
  • Centrémonos en obras concretas. Alberto Granados utiliza para su artículo referencias a obras concretas. A parte de hablar de la inevitabilidad, de la lucha, ausencia, amor, heorismo,… y otros conceptos asociados a la muerte de manera recurrente.
  • La muerte como binomio opuesto a la vida: En el artículo de Letra Libres, Carlos Chimal prefiere hacer uso de este antagonismo para abordar el tema. Y es que como bien dice él, son dos actos extremos.
  • Mezclemos Romanticismo, literatura inglesa y latinoamericana: Así lo cuenta el artículo de Morayma Hernández Colina que podéis encontrar aquí.

No soy experta en el tema, pero como lectora me he puesto a reflexionar sobre el tema. Creo que si hablara de la muerte en los libros y analizara la literatura leída, hablaría de la muerte en relación con el amor, la madurez y el misterio. En relación al amor porque es uno de los sentimientos más fuertes que tenemos. Si nos adentramos en lo erótico, sigue el concepto de pequeña muerte. El eros y el tánatos siempre han estado muy ligados en la literatura. Respecto a la madurez, porque en muchos casos desencadena una diferente visión de los personajes, directa o indirectamente. En “El camino” de Miguel Delibes o en el archifamoso “Harry Potter”. Y con el misterio porque al fin y al cabo es uno de los grandes misterios de la vida y por tanto de la literatura. Se deja de saber, se deja de conocer y además hay multitud de mitos y leyendas, religiosos o no, sobre la muerte. Ante tanta variedad de opiniones, ¿qué sabemos realmente? El tema es tan complejo que me resulta difícil sintetizarlo de una manera mejor.

¿Qué escritor o libro ha tratado para vosotras (personitas humanas) mejor el tema de la muerte?

Nos leemos. Buenas tintas.

Tiempo para leer y disfrutar.

Leer, escuchar música, y otras actividades para disfrutar del arte en general. ¿Por qué le deberíamos dedicar tiempo?

Siento que me ponga tan filosófica hoy. Pero creo que era necesario o quizá esté delirando con esto de escribir tanto en noviembre. Supongo que porque todo el mundo quiere compartir su pasión y todo artista quiere compartir su mundo, sus pequeñas creaciones como parte suya intrínseca.

Creo que gran parte del pensamiento que he adquirido como mío viene tras una reflexión leyendo a Primo Levi. Levi fue un escritor y químico italiano de familia judía. Pasó por el campo de concentración de Auschwicht y sobrevivió, en cuerpo y mente. Quizá solo su biografía ya es una lectura para reflexionar profundamente. Podéis leer más detalladamente sobre su vida en cualquiera de la multitud de artículos de la web, que narrarán su historia mucho mejor que yo.

Hablemos de su libro “Si esto es un hombre” (1947). Aquí la clave. No diremos que la lectura es fácil porque no, es una realidad dura en cuanto sabemos que hay poca ficción de por medio. En una escena, dos reclusos habitualmente tratados como animales dan por casualidad en algo en común. Ahí es cuando vienen las referencias a la Divina Comedia de Dante. La referencia es de por sí cuanto menos curiosa y sin duda simbólica. En una conversación destinada a ser árida y penosa, sale por casualidad el tema. Y aparece el recital de Dante que los embauca y los entusiasma.

Los dos personajes están más abajo de la miseria, están rendidos. Pero hablar de Dante y su libro los salva un día más. Un día más que recuerda que son personas.

¿Qué debemos leer de esta experiencia narrada? Me da igual que sea realmente cierta o no. El hecho es que dos humanos que habían olvidado que lo eran recuperar precisamente su humanidad gracias al arte. Porque, si no importa lo demás, ¿qué nos queda? El amor hacia las personas y hacia lo que queremos.

Lo que quiero decir con esto es que no debemos subestimar nuestro tiempo libre dedicado al arte. No es un pasatiempo sin más. Una buena lectura te llevará a abrir nuevas puertas y ventanas, a que tu mente haga ¡bop! conexión descubierta y a que te recuerde que eres persona, y eso importa mucho.

Leer o cualquier otra actividad artística te hará libre y humano.

Nos leemos.

Dónde leer en Instagram: cuentas de microficción a las que seguir.

Si quieres leer microcuentos en Instagram y conocer nuevos autores, sigue leyendo.

Las redes sociales tienen lo bueno de que han expandido conocimiento y mierda a partes iguales. Pero a veces, la mierda es muy buena. Son el escaparate de muchos creadores que esperan que te tomes un minuto para ver su contenido.

Los escritores ofrecen microcuentos y micropoesías para compartir su arte de una manera breve, así de flechazo. Te enseñan su porción de la tarta para que te deleites. A veces hay una tarta entera, a veces no. Pero si eres de los que te gusta leer contenido interesante y/o útil agradecerás que te lancen esta flor virtual que son sus creaciones.

Estas son las 8 cuentas que no puedes perderte para leer en Instagram:

  • Historias de Mago (@historiasmago): En blanco y negro, con imágenes claras y sencillas, no te distrae de la lectura y a la vez es muy atractivo. Un buen ejemplo de resumir una historia en a penas una frase donde hasta el título cuenta (y narra).
  • 365 microcuentos (@365microcuentos): Un cuadrado, nuevamente el plano del blanco y el negro e invitaciones sencillas a leer más en su web. La verdad es que es una invitación mucho más jugosa que el último meme estúpido (al menos en términos de utilidad literaria). Además, si te pones ahora con ello tienes para muchos momentos de lectura, porque van acumulados más de 1300 microcuentos.
  • David Generoso (@davidgenerosoescritor): Este autor es conocido por su escritura dedicada a lo breve y sus antologías de relatos. La verdad es que queda nada mal pasarse por la cuenta de un escritor con trayectoria en lo corto. La estética cambia ligeramente, pero la máquina de escribir y los colores suaves no defraudan la lectura.
  • K.Wolfman (@kenjiwolfman): O como irrumpir en las redes sociales sociales con total entusiasmo. El enfoque es mucho más de fantasía y acogiendo a su novela neófita. Pero lo cierto es que ese ritmo, esas luces y esos colores de sus textos son la mar de energizante.
  • Microcuenta (@microcuenta): La escritora Henar de Andrés (combo, pásate también por @henardeandrés) nos llena el espacio con microcuentos y lecturas. Eso es productividad. Diseños sencillos, que no sosos, para leer (que es a lo que hemos venido).
  • Miss Iracunda (@missiracunda): Con esta cuenta no solo vas a leer microcuentos, precedidos de esa mona cenefa con forma de calavera (punto a favor, por supuesto). También hace recomendaciones y reseñas de libros. Por lo que es un amor a la lectura elevado al cuadrado. Dulce e inquietante, no puedo resistirme.
  • Sergio Álvarez (@sergycaricato): Si te gusta el terror esta es tu cuenta. Anotación, se define como terror psicológico. Hermosas e inquietantes fotografías, cada una subtitulada por un pequeño relato. Y las fotografías son tan bellas y macabras que no puedes evitar que te de el morbo de leer lo que viene después. Aunque te arrepientas.
  • Microcuentos en el tejado (@microcuentoseneltejado): La verdad es que la estética es pulcra, con colores cuidados y fundidos en buenas palabras. Lo peor, cae en la poesía (aunque no fácil) de Instagram.
  • En 99 palabras (@en99palabras): Miguel Ángel Molina solía hacer un proyecto interesante combinando imágenes y textos, microcuentos en 99 palabras. Su cuenta se ha diversificado, todos crecemos como escritor, pero merece la pena buscarlo y leerlo.

Si te gustan sus publicaciones, regálales un coranzocito (el de Instagram, claro, sin complejos de villana de Blancanieves). Es un agradecimiento por el contenido gratis que ofrecen para ti. Es un pedacito de lectura que te llena los ratos muertos y los hace bien vívidos.

¿Quién dijo que Instagram no servía para leer microcuentos? Y micropoesía, prosa,…

¿Tenéis más recomendaciones? ¡Nos leemos!